Sharing Wednesday: Consejos que me hubiese gustado recibir

Bienvenido a #SharingWednesday!

¡Hola! La serie de #SharingWednesday busca educar y crear un ambiente de participación y comunicación entre fotógrafos de distintos niveles de experiencia. Comparto el conocimiento y mis experiencias, con el fin de que me conozcan un poquito menos como la máquina que publica fotos en internet, y un poco más como la chica detrás de ella, sus retos y lo que la inspira en este camino día a día.

Wow! Con este post sí que me siento vieja

Cuando planificaba el contenido de este Sharing Wednesday, me senté a pensar como eran las cosas en la industria de fotografía de bodas cuando yo comencé, y como han cambiado. Tanto en la mentalidad, como en la práctica.

Jamás Imaginé que se Podría Vivir de la Fotografía

Cuando comencé como fotógrafa, lo hice como un pasatiempo, pues jamás pensé que se podía vivir de ésto. Las razones son varias, pero las más grandes: porque me preparaba profesionalmente como ingeniera, porque veía la fotografía como un arte y no como un negocio, y finalmente, porque no conocía a nadie que viviera de ésto. Si bien mi tío y algunos conocidos se llamaban a sí mismos 'fotógrafos', ellos aún permanecían en sus trabajos full time, y la fotografía no era más que un complemento para sus finanzas.

La realidad es que aparte de ciertos fotógrafos tipo rockstar de los Estados Unidos y Europa a quienes admiraba como toda una fan, no conocía a nadie en Puerto Rico que en realidad viviera de esto. Y con esto, lo primero de todo es admitir lo mucho que han cambiado las reglas de juego gracias a las redes sociales. Y con esto delicadamente choteo que ya voy para una década trabajando en la hermosa industria del amor, como cariñosamente le llamo.

Fue en mi tercer año como fotógrafa, que poco a poco Facebook me comenzó a conectar con otros fotógrafos, personas que, como yo, buscaban pertenecer a una comunidad. Comenzamos a organizarnos. Fue ahí donde comenzaron muchos encontronazos entre lo old school y lo moderno, de las prácticas de generaciones pasadas y la entrada a la industria de Millennials con promesa, pero sin educación ni estructura formal.

En este último grupo, llegué yo. Y así comencé a tropezar hasta que mi forma de ser curiosa, ambiciosa y mi habilidad para aprender rápidamente me han traído hasta donde estoy hoy. Y ahora me escriben novatos que me consiguen por Twitter, Instagram y Facebook, preguntándome si es posible vivir de la fotografía, y cómo rayos hacerlo. Mi respuesta siempre es un si, y mi explicación es: si yo pude, tu también.

old san juan elopement photos

Consejos que Nunca Recibí cuando Comencé

Ahora bien, hubo un montón de consejos que me hubiesen hecho la vida TAN fácil, y me hubiesen evitado muchos errores que pagué caro, si tan solo alguien se hubiese preocupado por decírmelos. Sé que mucha gente no aprende por cabeza ajena, pero confío que al menos una persona se beneficiará de esta información, y por eso la comparto. Así que aquí los consejos que me hubiese gustado haber recibido cuando comencé la hermosa travesía de la Fotografía de Bodas en Puerto Rico, y las metidas de pata más comunes relacionadas a esto. ¡Comencemos la #CamiCantaleta!

1. No gastes tanto en equipo. Invierte en educación y estructura.

Algo que me hubiese encantado saber al comenzar, es que no tenía ni idea de lo que estaba comprando. Trataba de llenar mi camera bag de cuanto lente y accesorio leía en internet, sin saber como se adecuaría a mi estilo, o si de, en algún momento iba a recuperar tal inversión. A veces compraba lentes con la única razón de que era el que podía pagar, para luego venderlo meses después, porque conseguí suficiente dinero en un upgrade que "quería más".

Sé que esto es difícil de digerir, pero es cierto. ¿Saben cuánto dinero gasté en cámaras que terminé reemplazando menos de dos años después? Demasiado dinero. Consigue el mejor kit que puedas pagar, y luego sácale la inversión por la mayor cantidad de tiempo que puedas. Por más que soñemos con ese deseado upgrade, tu calidad como fotógrafo, ni tus ingresos se catapultarán por tener una mejor cámara.

En cambio, utiliza tus recursos en educarte. Con educación, y con práctica, podrás desarrollar tu estilo completamente, y conociendo tu estilo, sabrás qué herramientas necesitar para lograr un buen trabajo. El comienzo de un negocio se trata de crear una estructura, construir reputación, y generar ingresos para invertir en herramientas y equipo que te generen más ingresos. Esto significa que debes mantener los gastos a un mínimo. Un lente nuevo no te generará más ingresos pero educarte sobre mercadeo, si. Dale un break a la página de clasificados, y calma la fiebre un poquito.

Metidas de pata comunes al comprar equipo

  • Comprar un lente f/1.8 para reemplazarlo luego por un f/1.4 menos de un año después. De 1.8 a 1.4 no hay ni un stop de luz de diferencia.
  • Comprar siempre el camera body más reciente sin haber ni siquiera recuperado el doble o el triple de la inversión hecha en el body anterior.
  • Comprar computadoras o equipo usado que puede dañarse en cualquier momento.
  • Vender todo el equipo viejo para comprar lo más reciente, quedándote sin backup de emergencia.
  • Gastar todo el dinero que ganas en comprar equipo.
  • Gastar un dineral en equipo de iluminación, para un año después descubrir que favoreces la luz natural.
  • Comprar un lente de enfoque manual, solo por tenerlo, aunque sea poco práctico para fotografiar sujetos impredecibles o en movimiento.

2. Get Legal

Si estás cobrando por tus servicios, debes asegurarte que cumples con la ley. Una multa o desliz a destiempo puede costarte tu negocio entero, por lo cual lo primero que debes hacer es asesorarte en cuanto al Registro de Comerciante y cumplir con tus planillas de IVU (si aplican), y planillas anuales de ingreso. Si tienes metas de seguir trabajando, asesórate también si te conviene incorporarte.

También es importante tener todo lo legal en orden del lado del cliente. ¿Cómo recibes pagos? ¿Cómo se llega a un acuerdo de servicios? Es importante que todo esté documentado.

Metidas de pata comunes:

  • Comenzar a cobrar por servicios informalmente, sin reportar los recaudos a Hacienda o al IRS. Al no hacer esto, además de incumplir la ley, no estás aportando a tu seguro social, lo cual reducirá tus beneficios de este servicio.
  • No existe un contrato formal de servicios, poniéndote a ti y a tu cliente en riesgo de malos entendidos o problemas de comunicación.
  • Buscar un borrador de un contrato en Google y utilizarlo sin asesorarse con un abogado. Un contrato puede ser la única pieza de información que te defienda a ti, tu negocio y tu familia ante un problema legal, debes asegurar que es válida e infalible.

3. Los Precios van Primero que los Clientes.

Esta causa mucho estrés a los novatos, pues no estamos acostumbrados a pedir dinero a cambio de algo que disfrutamos hacer. Es por esto, que muchas veces, la gestión de establecer precios se deja en el aire, hasta que de pronto aparece un potencial cliente.

¿Y ahora qué? ¿Cuánto le cobro? ¿Será mucho?

Al posponer la decisión de precios hasta que aparezcan los clientes, nos metemos en una trampa en donde solo salimos mal nosotros. Hay que separar las emociones y el miedo al rechazo de los precios de nuestros servicios. Los precios son números específicos relacionados al estilo de vida que llevamos y las exigencias de nuestro negocio. Tener una lista de precios agiliza el proceso de orientación, al igual que da una imagen confiable al cliente. 

No es difícil saber cuanto necesitas generar, pero hay tan poca gente que realmente se sienta a sacar el número, ni siquiera cuando saben que les conviene. No puedes cobrar basado en lo que cobra tu competencia, en especial porque no sabes si esa persona está cobrando las cosas bien.

Cuando no sabes cuanto cobrar por tus servicios haces lo siguiente:

  • No esperas a que te pregunten precios de nada para entonces sacar un número del aire, o preguntarle a un compañero.
  • Calculas todas tus necesidades económicas (personales y de negocio) para un año.
  • Calcula todos los gastos individuales que conlleva trabajar un evento o paquete.
  • Estableces cuantos eventos te comprometerás a trabajar durante un año.
  • Suma todos los gastos anuales y divídelos por la cantidad de evento. Súmale a eso los gastos individuales de cada evento.

Ya tienes un aproximado del mínimo que *necesitas* cobrar por un evento para poder cubrir tus necesidades económicas y no quedar en pérdida. Recuerda, para ser profesional, primero hay que ser económicamente responsable. No esperes que lleguen los clientes, haz esa lista ahora.

 

4. Regalar Trabajo por Exposición: ¡No lo Hagas, es una Trampa!

Lo diré sencillo: Al hacer trabajo barato por exposición, no estás exponiendo tan solo tu buen trabajo: estás exponiendo que haces buen trabajo por poco. Es bien difícil desviarse a una clientela pudiente, o que valore tu trabajo lo suficiente para pagar lo que vale, una vez tienes el sello de "barato".

El mayor peligro de todos es tener éxito como fotógrafo barato. Al tener precios bajos, llenas tu calendario de eventos con los que tienes que cumplir sin recibir el pago suficiente por ellos. Esto te tendrá siempre con demasiado trabajo por entregar, poco tiempo para descansar, y sin fechas para vender a un mejor precio.

Hay muchos novatos que admiro y quiero mucho, se atrasan en sus negocios, a pesar de tener mucho talento. Sin embargo dan su trabajo por tan poco, que ningún cliente que los contrata realmente los valora. Tu nivel de experiencia te da validación, pero tu arte también habla por si sola. Enfócate en demostrar tu calidad, tu profesionalismo, y todo lo que tienes para ofrecerle al cliente más allá de un precio.

5. Aprende a Separar tus Emociones.

La fotografía se puede ver como un arte, como un negocio, o como ambas. Muchos fotógrafos, se consideran artistas más que nada, lo cual significa que tienen sus emociones muy atadas a su trabajo, a veces a un nivel que las emociones dictan su desempeño, su tiempo de entrega, y el trato a sus clientes. Esto no puede pasar en un negocio.

Todo cliente se merece un trato justo, un tiempo de entrega razonable, y un nivel de calidad. Ninguno de estos debe depender de cuan bien te caigan tus clientes, de como tú te sientas en esa semana, de cuan feliz estés con tu trabajo, lo cual me lleva al #6...

 

6. Confia en Ti y en Tu Trabajo.

Te has educado, has invertido, has practicado. Esto suena harsh, y me disculpo de antemano: pero el momento de experimentar desconfianza, o de tener fluctuaciones de autoestima profesional no es al momento de atender a un cliente pagado. A veces estamos tan metidos dentro de nuestra cabeza que se nos olvida que el cliente nos contactó porque le gustó lo que vio en nuestro portfolio.

Cada cliente definitivamente tiene derecho y expectativas de cierto nivel de consistencia, pero el perfeccionismo puede matar tu autoestima y tu negocio. Aprende a manejar tu autoestima, y confía en tu talento. La confianza te ayudará a ser más asertivo en tus proyectos y es necesaria para poder manejar un flujo constante de clientela. Si no tienes confianza en lo que haces, quizás todavía no es el momento para recibir contrataciones.

 

7. Imitar es Quedarse Atrás.

La inspiración siempre sucederá. A veces nos inspiramos tanto en otro fotógrafo y sus técnicas, que nuestro portfolio puede verse peligrosamente similar al de alguien más. He estado suficiente tiempo ya en la industria para identificar las tendencias/modas, al igual que experimentar el plagio. El branding, logo, manera de escribir, tipo de publicaciones, estilo de edición, empaque, y hasta el texto de un website... son elementos cuidadosamente elegidos por cada profesional para promover su negocio.

El copiar el estilo de otro fotógrafo, te predispones a fracasar. En primer lugar, siempre estarás un paso atrás; nunca innovarás. Segundo, pero no menos importante, nunca aprenderás el porqué de las cosas. Por qué un fotógrafo selecciona cada lente, por qué posa a los clientes de cierta manera, por qué redacta cada post y los publica en cada momento. Copiando, jamás aprenderás por qué se pagan ads por algún contenido y por otro no. Tampoco podrás saber como es el trato a los clientes, por qué se cobra lo que se cobra, como se logran las ventas, y cómo se maneja todo lo que pasa en el "backstage". Al final del día estas son las cosas que realmente hacen único a cada empresario.

Son cosas que te tocan aprender a ti, pero mientras vivas pendiente a lo que hace otro, muchos te pasarán por el lado, progresando con su estilo e identidad propia. Te exhorto, a que desarrolles esas destrezas por tu cuenta. Por el bien de tu independencia económica, y por una mejor industria fotográfica en Puerto Rico, de la que todos estemos orgullosos.

8. Ama y Cree.

OK, siento que se me fue la mano con estos consejos, y que a lo mejor los maltraté un poquito con mi hard love. Así que hablemos del Love. Yo no pretendo tener todos los "patitos en fila" en cuanto a mi negocio: sé que hay muchas áreas que deben mejorar, y que a medida que siga creciendo, me seguiré topando con aún más errores que arreglar.

No obstante, algo fundamental que aprendí desde el principio, es que para trabajar en la industria del amor hay que aprender a amar y creer: amar al cliente, creer en las bodas y en el matrimonio, amar nuestro trabajo, amar a nuestros compañeros de trabajo, a la competencia, y creer en nuestra industria. La mejor manera de demostrar este amor es mostrando nuestro mejor respeto y profesionalismo en cada paso que demos. Seamos el ejemplo.

 

¿Qué piensan del post de hoy? A los novatos les pregunto: ¿aprendiste algo? A los que llevamos tiempito: ¿algo se me quedó? Me encanta siempre leer sus comentarios y tomar ideas para futuros #SharingWednesday, así que compártanlos conmigo.

XO,

Cami

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